Si eres de mi quinta, es decir, naciste entre 1990 y el año 2000, seguramente te hayas criado viendo Doraemon en la tele con un bocata de Nocilla después de hacer las tareas (ay, éramos felices y no lo sabíamos…). A pesar de que habrás visto decenas y decenas de episodios, es posible que no recuerdes cómo acaba la historia de Nobita, Shizuka, Suneo y Takeshi (a.k.a. Gigante).
Y es normal, porque Doraemon, digan lo que digan, no tiene final.
“Pero si a mí me han dicho que al final todo es un sueño de Nobita”, pensará alguno. Pues es mentira. Es uno de esos bulos que se han extendido hasta el infinito y más allá y que, como otros tantos, son falsos. Porque no, el manga de Doraemon, y por ende su anime, no tiene un final oficial. Simple y llanamente, no está acabado.
La trágica historia de Doraemon

Esta de arriba es la primera aparición oficial de Doraemon en el manga.
Doraemon es un manga ilustrado y escrito por Fujiko Fujio, que es el seudónimo de dos mangakas: Hiroshi Fujimoto y Motoo Abiko. Comenzó a publicarse en Japón en diciembre de 1969 en algunas revistas de la editorial Shogakukan (la casa de Monster, Pluto, Ranma 1/2 o Frieren, por ejemplo) y, a diferencia de otros mangas actuales, no sigue una historia lineal.
Doraemon no tiene una trama como tal, no sigue una historia, no hay una hilo conductor de fondo que se mantenga entre episodios. La obra está compuesta por 1.345 historietas cortas, generalmente autoconclusivas, de las cuales 821 fueron seleccionadas por su creador para ser compiladas en 45 volúmenes. Y no, no tiene final. O al menos, no definitivo.

Este manga se publicaba en revistas infantiles, por lo que Fujimoto publicó tres "finales temporales", entre comillas, para que los niños que dejaban de leer la revista al graduarse tuviesen, al menos, un final. La cosa es que ningún de los finales fue definitivo. Hubo, exactamente, tres "finales":
- Marzo de 1971: en este final, se inventan una ley que prohíbe los viajes en el tiempo porque los robots como Doraemon la están liando muchísimo, por lo que Doraemon debe volver y dejar a Nobita.
- Marzo de 1972: en este final, Doraemon tiene que volver al futuro, pero como sabe que Nobita no va a dejar que lo haga, se inventa que tiene un problema mecánico. Nobita le dice que vale, que lo esperará hasta que esté listo. Entonces Doraemon se da cuenta de que Nobita ya está listo para dejarlo ir, así que, finalmente, le cuenta la verdad, Nobita lo acepta y Doraemon vuelve al futuro.
- Marzo de 1974: es el más famoso y el que se adaptató al anime en la película Stand by Me Doraemon. En este capítulo, Doraemon tiene que regresar al futuro y Nobita, para demostrarle que está bien, se enfrenta a Gigante en una pelea. Nobita aguanta hasta que Gigante se deja ganar y Doraemon, ya tranquilo al ver que el niño estará bien y se podrá valer por sí mismo, regresa al futuro.
Fujimoto quiso acabar la obra con el final de marzo de 1974, cuyo título era "Adiós, Doraemon", pero en abril del mismo año publicó "Doraemon está de regreso", siguiendo la historia porque así es la vida. El motivo, según Fujimoto, es que el departamento editorial de la revista quiso continuar la historia. Y así fue hasta 1996, cuando Fujimoto, que se separó de Abiko en el 1987, falleció.

A la izquierda, Motoo Abiko. A la derecha, Hiroshi Fujimoto.
En el año 1986, Fujimoto descubrió que tenía cáncer de hígado. El 23 de septiembre de 1996, a los 62 años de edad y en Shinjuku (Tokio), su ciudad natal, Fujimoto falleció a causa de una cirrosis hepática. Abiko, por su parte, falleció hace relativamente poco: en el 2022 a los 88 años por causas naturales.
Doraemon, que dejó de publicarse en abril de 1996 sin un final, ha vendido más de 300 millones de ejemplares, siendo uno de los manga más vendidos del mundo y convirtiéndose en todo un icono de la cultura japonesa. Para darle contexto a las cifras, One Piece ha vendido 600 millones de copias, Naruto 250 millones y Dragon Ball 260 millones.
Las leyendas urbanas del final de Doraemon

Una de las leyendas urbanas más populares es que Doraemon se queda sin batería y Nobita se ve obligado a estudiar mucho, convertirse en ingeniero y revivirlo. Es mentira. Esta es una historia (de una calidad excepcional, todo sea dicho) creada por un mangaka amateur de 37 años llamado Yasue T. Tajima.
Está historia apareció en Internet en 1998 y se publicó en un manga en el año 2005, pero en ningún contexto es oficial. De hecho, los ingresos obtenidos de las ventas del manga tuvieron que ser compartidos con la editorial Shogakukan y Fujiko Pro (la empresa creada por Hiroshi Fujimoto y Motoo Abiko), por cuestiones de copyright.
Otro bulo es que Doraemon acaba como Los Serrano: todo era un sueño de Nobita, que estaba enfermo y en coma; y que Doraemon era un peluche. La editorial tuvo que desmentirlo, por lo que sea. Este final es más falso que un euro con la cara de Suneo.