Tras años y años leyendo manga, descubrir 'Solo Leveling' y 'Lector Omnisciente' fue toda una sorpresa. El manhwa, en general, ha sido un descubrimiento, sin duda. Imagino que lo mismo que a mí le pasaría, en su momento, a mucha gente: pasar de dibujos en blanco y negro que se leen de derecha a izquierda a dibujos a todo color que se leen en sentido occidental es, cuanto menos, una experiencia.
Y eso me llevó a pensar una cosa: ¿por qué el manga sigue siendo en blanco y negro, pero el manhwa coreano que tan popular se está haciendo es a todo color? ¿Por qué el manga japonés se lee de derecha a izquierda y el manhwa no? ¿Y qué pasa con el manhua chino?
Pues hoy vamos a cerrar el círculo: vamos a poner el manga, el manhwa y el manhua uno al lado del otro para salir de dudas.
Lo primero, una pequeña aclaración
Lo primero que conviene hacer es una pequeña nota aclaratoria. Aunque en España solemos hablar de "manga" para referirnos a todo cómic asiático, lo cierto es que no es correcto. Cada término responde a un país de origen:
- Manga: Japón.
- Manhwa: Corea del Sur.
- Manhua: China, Taiwán y Hong Kong.
Son tres industrias, mercados y tradiciones editoriales totalmente distintas. Entender esto nos ayudará a dar respuesta a la pregunta que hoy nos ocupa.
Empecemos por el tema del color

Esto ya lo desarrollé a fondo en el artículo del manga y el blanco y negro, así que os invito a que le echéis un ojo para no hacer este tema más largo de la cuenta. Grosso modo, el manga se quedó en blanco y negro por una combinación de tradición y necesidad económica.
El manga nació como una forma de entretenimiento barato en la posguerra y hoy se sigue produciendo a un ritmo semanal tan absurdo que colorear cada capítulo es, sencillamente, inviable.
El manhwa moderno, el que se ha vuelto tan popular en los últimos años gracias a 'Solo Leveling' en particular, nace directamente del formato webtoon. Este es un formato nativo digital, por lo que está pensado para ser leído en una pantalla. En la del móvil, concretamente.

En un móvil, la cuestión del color no es solo estética, sino que es una herramienta para que el lector, que tiene el cerebro frito por TikTok y Tung Tung Tung Sahur, no se distraiga. Conviene, no obstante, hacer un matiz importante: el manhwa impreso más clásico (piezas anteriores a la era webtoon, como las primeras ediciones de 'Noblesse') sí se publicaba en blanco y negro. El color es cosa del boom digital, no de Corea del Sur en sí mismo.
Con el manhua chino pasa algo parecido al manhwa: el grueso de lo que llega a Occidente hoy es de origen webtoon y a color, aunque hay manhua de estilo más pictórico y tradicional que juega con paletas más comedidas.
El sentido de la lectura

La respuesta a esto es bastante sencilla y la encontramos en cómo se escribe en cada idioma. El japonés tradicional se escribe en columnas verticales que se leen de arriba abajo y, entre columnas, de derecha a izquierda. Es lo que se conoce como tategaki.
Cuando el manga se popularizó a principios del siglo XX, adoptó ese mismo sentido para ser coherente con cómo ya se leían periódicos, revistas y libros en Japón. Si el objetivo del manga era entretener a una población recién salida de la posguerra, qué menos que ponérselo fácil y darle las lecturas en un sentido que le fuese familiar.

El manhwa usa el hangul en su forma moderna, que se escribe en horizontal y de izquierda a derecha, igual que el español. Por eso las viñetas siguen esa misma lógica independientemente de que sea manhwa impreso o digital. Lo que sí es interesante es cómo se adaptan los paneles al formato vertical. 'Solo Leveling', por ejemplo, es mucho más impactante si lo lees en formato webtoon en el móvil que en la edición impresa que ha llegado a España.
El manhua es el caso más irregular de los tres por una cuestión simple. En China continental, donde el idioma escrito moderno también es horizontal, se suele leer de izquierda a derecha. En Hong Kong y Taiwán, donde hay un mayor peso de la tradición editorial vertical, es más habitual encontrarse formatos que respetan el sentido oriental. No es una norma escrita en piedra, así que si alguna vez os encontráis un manhua leyéndose "al revés" no es un error de imprenta.
El formato físico y las ganas de hacer tomos enormes

Y aquí llega la parte que más nos afecta a los que coleccionamos en papel. El manga japonés estándar viene en el tamaño tankobon de toda la vida (el B6 de 'One Piece', 'Naruto' o 'Gachiakuta'). Sin embargo, cuando el manhwa salta del móvil al papel, muchas editoriales optan por un formato más grande, tipo Kanzenban, para que la obra luzca.
'Solo Leveling' es el ejemplo perfecto: sus tomos no encajan en el mismo hueco de estantería que un tankobon normal. Ocupan un poco más, por lo que es posible que la estantería se acabe quedando corta antes. Ese es justo el problema que resuelve nuestra calculadora de elevadores a medida: le dices el ancho de tu balda y el tipo de tomo (estándar o Kanzenban) y te monta la combinación exacta para que puedas duplicar la capacidad de tu estantería.
Y si lo que buscáis es lucir la portada de una de esas ediciones grandes en lugar de esconderla de canto, tenemos un exhibidor XL pensado específicamente para el formato Kanzenban.
