¿Por qué Berserk no tiene anime? La respuesta es... complicada

¿Por qué Berserk no tiene anime? La respuesta es... complicada

No me escondo: Berserk es mi manga favorito de todos los tiempos. A pesar de lo duro, crudo, explícito y salvaje que puede ser en ciertos tramos, la obra del maestro Kentaro Miura me ha marcado en no pocas ocasiones. Recuerdo perfectamente dónde, cómo y con quién estaba cuando leí el trágico desenlace del arco del Eclipse, por ejemplo. 

Yo, como fan del manga, disfruto del manga. Si tengo que elegir entre ver el anime o leer el manga, voy a elegir siempre el manga. Sin embargo, reconozco que el coste y esfuerzo que supone hacerse con los más de 40 tomos que tiene Berserk (y leerlos) impone. El anime es, en ese sentido, bastante más fácil. El anime, incluso siendo más lento, permite acercarse a una obra de una forma más calmada y amable.

Es por lo tanto normal que nos preguntemos por qué Berserk, siendo una de las obras más influyentes del género y el máximo exponente de la fantasía oscura, no tiene anime. La respuesta es que sí lo tiene. Dos, de hecho. Uno muy antiguo y recordado con cariño, y otro más reciente un poco más... olvidable.

Otra cosa es que pensemos en por qué, teniendo la calidad de animación que tienen títulos como Jujutsu Kaisen o Kimetsu no Yaiba, no tiene Berserk una adaptación animada a la altura. Y eso sí que da para hablar.

El anime original

Berserk-serie-1997-Netflix

Berserk lleva en publicación desde el 25 de agosto de 1989, pero no fue hasta el 8 de octubre 1997 que el mundo y, en particular, Japón asistió al estreno de su adaptación animada. La serie tuvo apenas 25 episodios y fue producida por Nippon Television y VAP, mientras que la animación corrió a cargo de Oriental Light and Magic. 

Este anime adapta parte del arco del Espadachín Negro y de La Edad de Oro, para muchos uno de los mejores arcos de Berserk. El problema es que se toma varias licencias a la hora de mostrar la violencia y la dureza que en el manga se muestra sin piedad. No es que tenga mal pathing, pero no sigue el manga al pie de la letra, al menos en los primeros tramos. No olvidemos que los primeros arcos de Berserk son realmente un enorme flashback.

También hay varias omisiones, como la batalla contra los Caballeros del Perro Negro o el personaje de Donovan, y desde mi punto de vista el Eclipse se condensa demasiado. Este momento no deja de ser uno de los puntos de inflexión en la vida de Guts y que sean apenas dos episodios (los últimos) que acaban con lo que acaban me sabe a poco. 

Por no hablar de que, si te quedas solo en el anime, te vas a quedar con toda la cara de haber presenciado un suceso ultratraumático que no sabes cómo sigue. El final del Eclipse es terrible, doloroso y muy duro, y el anime se corta justo, justo, justo ahí, aunque hay una escena final en la que se cómo, ya como el Espadachín Negro, emprende el viaje de venganza que todos conocemos.

Que no se me malinterprete. El anime está bien y me parece una puerta de entrada fabulosa al mundo de Berserk, pero ha envejecido regular. Ya no es solo que sea antiguo, es que la animación se nota añeja. Si ves anime actual, la primera animación de Berserk te va a resultar... extraña. Ahora, prepárate para la banda sonora. Hay varios temas chulos, pero lo que hace Susumu Hirasawa con Forces es espectacular.

Si quieres verlo, puedes hacerlo a través de Netflix. Lamentablemente, es la única plataforma que lo tiene. 

El intento de 2016

Berserk Wallpaper

A mí no me gusta hacer leña del árbol caído y no lo haré en este post, pero el segundo intento de animar Berserk (obviando la trilogía de pelis de Bersek: The Golden Age Arc) es bastante olvidable. Este anime, que se emitió entre 2017 y 2017, adapta los arcos del Espadachín Negro y Castigo, condensándolos en 24 episodios.

No solo es que haya omisiones importantes como el arco de los Niños Perdidos, sino que hoy es considerado un ejemplo de cómo no adaptar un manga de culto. La animación es muy, muy tosca y diría que algo ortopédica, con movimientos bruscos, unos ángulos de cámara rarísimos y unos efectos de sonido que hoy son un meme.

El "¡clang!" que sonaba cuando la espada golpeaba algo tenía cero impacto. Es decir, tú imaginas la Matadragones como lo que es, un mamotreto de hierro más duro que una ensalada de LEGO. Pues sonaba así, como si golpearas una barandilla de hierro con una sartén.

Si no tienes nada mejor que hacer, puedes ver el anime en Crunchyroll, aunque como te digo, no te estás perdiendo nada. "No quiero hacer leña del árbol caído": procede a hacerlo. 10/10.

Los (enormes) retos del presente

Para los enamorados de Berserk, no tener un anime a la altura es de esas espinitas que siempre tendremos clavadas. Sin embargo, y por mucho que me duela, es algo totalmente comprensible. Adaptar Berserk no es como dar un paseo por el campo. Kentaro Miura no dibuja manga, hacía verdaderas obras de arte panel tras panel con un nivel de detalle enfermizo, y llevar eso al anime no es moco de pavo.

Si observas Berserk con detenimiento, verás que las sombras están hechas de cientos y cientos de líneas muy finas. Eso, unido a los complejísimos monstruos, escenarios y modelos que pueblan la obra, hace que animar este manga sea un verdadero dolor. Al menos si quieres estar a la altura de la obra original. 

Y por si eso fuera poco, no podemos perder de vista que el anime tiene vocación comercial y una obra como Berserk es, digamos, arriesgada. Si estás leyendo esto sabrás que Berserk tiene escenas muy desagradables y explícitas. Es un Seinen, un manga para adultos, y como tal se puede permitir esa licencia. En el anime, la historia es más bien distinta.

Si el estudio que anime Berserk quiere emitirlo en la televisión japonesa a una hora comercialmente con sentido, muchísimas escenas, tramas y momentos vitales de la obra se tendrán que censurar. Piensa, por ejemplo, en el final del Eclipse. En el manga te lo ponen a doble página en toda la cara. En el anime sería muy, muy distinto. Algo similar pasa en Attack on Titans, cuyo anime, dentro de que es explícito, no lo es tanto si lo comparamos con el manga.

Tienes, por lo tanto, una obra que requeriría de un presupuesto abultado y cuyo éxito comercial podría ser más bajo de lo esperado. Eso hace que ningún gran estudio con la capacidad de hacer una animación a la altura de lo que se podría esperar de Berserk, como MAPPA, Wit Studio o Ufotable, quieran arriesgar. Es más cómodo, rentable y sencillo, entre comillas, animar un Shonen. Son licencias menos problemáticas.

Por si todo esto fuera poco, Kentaro Miura falleció hace unos años, llevándose con él la pericia necesaria para dibujar el mundo de Berserk. La obra se quedó en pausa y el estudio detrás de la misma, Studio Gaga, las está pasando canutas para emular el arte de Miura. El manga sigue, poco a poco, y no hay visos de que se vaya a cancelar.

Pero en cualquier caso, podría decirse que Berserk tiene todos los ingredientes para no tener nunca un anime oficial con la calidad que proponen Jujutsu Kaisen, Attack on Titans o Kimetsu no Yaiba. Ojalá y me equivoqué. Además, los proyectos extraoficiales (que haberlos, haylos) es probable que nunca vean la luz. Así pues, tocará conformarse con el manga, al menos hasta nuevo aviso.